Hoy traemos al blog de Spaneasy Learning las palabras de Laila, una de nuestras alumnas americanas con más nivel de toda la escuela. Laila lleva un año viviendo en Madrid y tiene pensado quedarse otro año más. Vive en Lavapiés y es auxiliar con conversación en Torrejón de Ardoz. Cuando llegó a la escuela nos contó que quería mejorar su nivel de español y eso nos sorprendió muchísimo porque ella ya tenía un buen nivel, tanto es así que hasta hacía chistes y usaba las muletillas típicas de los hispanohablantes.
Justo por esto fue un gran reto hacer que Laila aprendiera lo que necesitaba y que, además, se sintiera a gusto y con ganas de seguir mejorando. De esta manera planteamos clases de conversación intensivas con temas como el racismo, la homofobia, la cultura española, la comparativa de las tradiciones entre su país y el nuestro o su vida aquí en España.
También intercalamos algunas clases de español coloquial para que Laila supiera tener una conversación como una hispanohablante más. Para esto practicamos con ella cómo intervenir en una discusión o debate, cómo hablar con un vocabulario específico en cada campo, de qué manera hay que hablar para conversar con una persona importante o con tu mejor amigo y los diferentes acentos de España e Hispanoamérica.
Ha sido una alumna encantadora que desde el primer momento estuvo abierta a cualquier actividad o juego con el resto de sus compañeros de otros niveles ya que, al tener un nivel tan alto, estuvo ella sola en clase para que así pudiera mejorar mucho más. Además, Laila acudió a algunas de las actividades y talleres que tenemos en la escuela cada mes para que los alumnos puedan conocer otros aspectos de la cultura española.
Queremos dar las gracias a Laila por su estancia con nosotros y ahora os dejamos con su experiencia en Spaneasy Learning:
Llevo un año aquí en
Madrid y voy a quedarme un año más así que busqué un curso para mejorar mu español. Encontré Spaneasy Learning en Facebook y tenía ganas de estudiar aquí por varios motivos: la estupenda ubicación en el centro, las preciosas instalaciones y el ambiente alegre. Lo que más me gustó fueron las profesoras Amanda y Ana. Ellas son muy majas, listas, preparadas y divertidas y me han ayudado muchísimo con la pronunciación, las palabrotas, la gramática y las tildes 🙂
La única cosa es que ojalá que hubieran venido más alumnos porque estaba sola en clase cada día cuatro horas al día y hubiera preferido que viniera más gente al curso, pero Amanda hizo un buen trabajo al encontrar cosas para mí.
Muchísimas gracias por todo.